Cuentos 16 August, 20150

El Tipo sin Huesos

¡Ah! Las delicias y ventajas de no tener huesos. Las discusiones acaban antes de empezar: los jefes y la policía siempre tienen la razón. Tómese una  guagua, por ejemplo: 40 grados centígrados, repleta de gente enojada, y aun así (cuando no se tiene ni una gota de calcio en todo el organismo) se está a gusto. La gorda de enfrente no es barricada, pues cualquier brecha es autopista. Los codazos y golpes no encuentran blanco. Y si se aburre uno de los roces, empujones y gritos coléricos, la solución es clara: chorrear hasta el suelo. Así, hecho una pasta viscosa, arrastrarse hasta la puerta entre pisotones y escupitajos. Para caer como vómito sobre el asfalto y seguir camino a pie.