No hay buena forma de contar esta historia. No hay soluci�n alguna, ni para el relato ni para nuestras vidas. No hay moraleja, ni aprendizaje, ni final po�tico. Es la historia de siempre, de todos, la historia del fracaso: de los sue�os y ansias frustradas. Mucho me cost� entender por qu� del amor que no pasa, que no se olvida lentamente hasta que se llenan de musgo los sentimientos, del amor bien anclado, se llega a la desesperaci�n del naufragio. Sin que ninguna tormenta rompa las ataduras, sin que la humedad corrompa las sogas. Y es que estos son malos d�as para el amor...

Estos son d�as malos para el amor. D�as de fracasos. De tiempo perdido. De jornadas interminables a la intemperie del deseo. Malos, malos, malos d�as para amar.

Ten�a una mujer que me llevaba por la cuesta del sexo hasta la cima. Que conquistaba conmigo la voluntad del cuerpo y sus recodos. Una mujer que se me hizo conocida de una manera intuitiva, imposible de contar o aprehender. Que arrastraba detr�s de s� la gravedad del universo, y mi vida descansaba en la suave curva de esa atracci�n, movi�ndose por los bordes hac�a sus hondonadas. Una mujer de cuerpo afrodis�aco. Que me amaba con toda la debilidad de su coraz�n. Pero ya no est� m�s conmigo, ni volver�.

Y es que estos son malos d�as para el amor. Cuando nos separamos y nos odiamos luego, o seguimos juntos, y nos odiamos ahora. Estos son d�as de interminable angustia, de sofocante desdicha, en los que el coraz�n se llena de arena. Son los �ltimos d�as del fracaso, de la disgregaci�n, el fin del principio.

Ten�a una mujer que me hizo feliz, con sencillez rural, de inmediato. Que dejaba un rastro de miel en mis o�dos con sus palabras, y un murmullo lejano de soledad y equilibrio. Ten�a una mujer que cerraba mi c�rculo. Que identificaba con mis premoniciones. Y el tormento de mis costas encontraba en sus playas alivio. Ten�a la mujer que hab�a buscado durante a�os, finalmente est�bamos frente a frente, con una buena oportunidad. Y me amaba con toda la debilidad de su coraz�n. Pero ya no est� m�s conmigo, ni volver�.

THESE ARE BAD DAYS FOR LOVE; NO HOUSE; NO JOB; THESE ARE DEFINITLY BAD DAYS FOR LOVE. Construye este puzzle


Son d�as malos para el amor. D�as de b�squeda interminable y f�til. A trav�s de las mazmorras del mundo. Reptando por los sedimentos que han dejado otros, empozados en el fondo del alma. Y la libertad se transforma en congoja, en desdicha, en un deambular mezquino por las barriadas de la inmoralidad.

No hay buena forma de contar esta historia, no tiene un final feliz, ni moraleja... no hay buena forma de decir lo que siento, pues nada ha pasado y nada ha cambiado... es la inmovilidad absoluta del tiempo, el presente eternamente repetido en un futuro pospuesto... no hay buena forma de contar esta historia, quiz�s porque no es una historia siquiera, porque no tiene nada de especial, porque es simplemente una inflexi�n m�s del dolor humano, como otras miles que se dan paralelamente, ignor�ndose entre ellas, desconociendo el augurio irrepetible de su homogeneidad. No, no hay buena forma de hablar de estos d�as... no tienen nada de especial, y nos atormenta su lac�nica insensatez, su absurdo callado y su hibris innegociable... no, no hay buena forma de contar esta historia.